10 octubre 2006

Cena y visita turística en el casco antiguo de Las Palmas de Gran Canaria

Después del partido contra las Longueras, en el que destaco sobre manera la actuación del nuevo lateral derecho estudiantil, quedamos todos para celebrar el buen juego, a pesar de la derrota, en el bar restaurante “El Herreño”. La celebración comenzó con desconcierto al darnos cuenta de que el súper-reportero Santi no había llevado su herramienta de trabajo, la cámara de fotos. Por suerte, y gracias a la tecnología, contaba con un móvil de última generación con el que pudo inmortalizar algunos momentos, aunque estuve apunto de estropearlo todo al tener el móvil tan sólo diez segundos en mis manos, pero eso es otro tema que ya otro día les contaremos con mas calma.

Una vez estuvimos todos en la puerta de “El Herreño” y después de esperar un tiempo prudencial por los ausentes Víctor y Gilberto decidimos pasar a la acción. Comenzó la cena en el piso superior con mucha tranquilidad y buenos modales a pesar de encontrarnos al lado de una despedida de solteros que también lo celebraban allí.

Varias copas más tarde todo empezó a hacerse más ameno e incluso el capi José Ramón se arranco con un discurso. Yo elegí el flan de huevo y por supuesto ganó el mus de chocolate que es el Ronaldinho de los postres. Por cierto, nunca llamen a los números de teléfono de las maquinas de condones.

Una vez fuera comenzó la visita al casco antiguo. Empezamos por el Cliquot, donde no querían dejar pasar a nuestro delegado el gran Rogelio hasta que el también grande Ernesto Aparicio tiró de amistades, nada mas y nada menos que con el señor de la coleta, por todos es sabido que los señores con coleta mandan mucho y en este caso era nada más y nada menos que el dueño del local y todo quedó solucionado. Rogelio pudo pasar junto con todos los demás.

A partir de ahí y tras un chupito de muchas cosas al que me invito Coke, empiezo a tener lagunas mentales, pero iré relatando las cosas de las que recuerdo.

Durante una charla con unas tinerfeñas, Mario decidió besar el suelo cual Papa en pleno acto oficial, y aterrizó de pecho en la fría acera. El efecto del alcohol le hizo creer que se encontraba en esa situación (decúbito prono*) por culpa de un empujón de Santi que fue quien primero se acerco a recogerlo, a partir de ahí no recuerdo nada mas de Mario.

Inmediatamente después, Mikel estuvo a punto de terminar la noche en comisaría gracias a dos amables policías locales que con muy poco sentido del humor pasaban por allí, suerte que también íbamos Álvaro y yo entre otros para evitar que eso sucediera. Todo lo demás fue beber bailar y tirarle a dar a todo lo que se moviera y tuviera tetas.


*Decúbito prono: de narices contra el suelo.

Quiriat Vizcaíno Martín.
qvm7[en]hotmail.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

Señores sere breve pero claro, porque a buen entendedor sobran palabras...si trabajaramos en el campo iwal que trabajamos por la noche, estaríamos en tercera división por lo menos...ojalá los partidos de liga se jugarán a las 4 de la mañana...